Mostrando entradas con la etiqueta PRENSA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PRENSA. Mostrar todas las entradas

La prestigiosa poeta argentina Beatriz Iriart homenajea a Susy Dembo en su nuevo libro "Te he soñado tanto LIBERTAD/I have dreamed of you so much FREEDOM", mayo 2025

 








RAPSODIA DEL SUR

 

 

A la memoria de Susy Dembo, 

sobreviviente del Holocausto

 

 

 

Con el andar de libélula errante

nos legaste el verbo, el color  y la vida

en tu urdimbre crepuscular

de arena

con huellas cedidas

vientos rendidos

garúa.

Hoy somos

juncos y nexos

mensajeras y enigmas

y clepsidras calinas

de indudable

POESÍA.

 ©Beatriz Iriart



El prestigioso poeta argentino Eliahu Toker dijo de estos poemas en 2001: 

"Sus textos son muy conmovedores y de veras poéticos sobre un tema acerca del que no es fácil hacer poesía. Y no se trata de un dolor judío sino de una tragedia simplemente humana. Gracias por compartir esos textos conmigo". 

Y la dra. Susana D. Castillo, académica de la Universidad de California (Estados Unidos) opinó en 2009:

"No es fácil leer este hurgar en el dolor que reside en tus poemas...en ellos reconocemos nuestras cavilaciones más íntimas, nuestro perplejo cuestionar..."



Beatriz Iriart es una poeta argentina nacida en La Plata. Es miembro de la "Sociedad de Escritores Latinoamericanos de California y Capítulo Internacional en Internet", Estados Unidos.


En 2014 la afamada compositora venezolana Diana Arismendi, compuso la obra In memoriam inspirándose el segundo movimiento en su poema Yo estuve en Auschwitz. En 2015 la obra fue estrenada por el Espacio Anna Frank de Caracas, para conmemorar los 70 años de la Liberación de Auschwitz, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV) dirigida por el maestro Alfredo Rugeles.


Del 2015 al 2025 estos poemas han sido leídos en programas de radio, actos de conmemoración y publicados en revistas de Europa y América.


En 2023 la Asociación Amlega, España, leyó su poema Números en la conmemoración del Holocausto Rosa en diferentes universidades del país.

Te he soñado tanto LIBERTAD de Beatriz Iriart, en edición español-inglés, con cuadro de portada de Claudia Patricia Lopez Osornio, diseño de Jairo Carthy, publicado por Escritoras Unidas & Cía. Editoras, está  a la venta en AMAZON

 

 


 De venta en Amazon


SUSY DEMBO, la experimentación sin límites, en ENTREVISTAS, libro de Viviana Marcela Iriart, Ed. Escritoras Unidas & Cía, mayo 2025







"Y de alguna manera cuando tú vuelves al lugar donde has nacido, 
hay algo, un olor, un sentido, aunque haya sido malo el Holocausto, 
que hace que tú sientas que perteneces a ese sitio. 
Recordaba cosas buenas y malas, pero me gustaba la ciudad". 
S.D.




 



 

Susy Dembo, artista venezolana nacida en Viena, es parte de esa pequeña constelación de estrellas de las artes plásticas que ha trascendido las fronteras de Venezuela, recibiendo reconocimientos como el Premio Internacional por la Incisión en Biella, Italia. 

Su segunda exposición individual se realizó en Madrid en 1966 y a partir de ese momento su arte no ha dejado de recorrer el mundo: exposiciones en París, New York, Washington, Berlín, Viena, Roma, Tel Aviv, El Cairo, Puerto Rico, Río de Janeiro, Bogotá, Cali, Polonia, Inglaterra, Yugoslavia, Suiza... y por supuesto Venezuela.

Representando con orgullo a su país adoptivo participó  en bienales y exposiciones en Suiza, Inglaterra, Alemania, Francia, Polonia, Colombia, Puerto Rico…. Susy Dembo, artista multifacética, no descansa nunca. En 2004 publicó su libro de memorias “Golem de Praga”, relato maravilloso de una  mujer que conoció la bestialidad humana siendo una niña y sin embargo nunca perdió su capacidad de amar.

Su corazón, cansado de tanto andar pero lleno de juventud y de deseos, a veces le pide descanso y ése es el único motivo por el que casi no realiza exposiciones individuales en los últimos años.  Pero mientras reposa no deja de crear ni de aprender nuevas técnicas de grabado, pintura y collage. Sus nuevos cuadros, los que se ven junto con esta entrevista, esperan pronto verse colgados en una galería. El público de Susy también lo espera. Con ansias.


Susy Dembo en Zagreb

Susy Dembo, niña, en el Barco Orbita, 1939  escapando de los nazis


A los cinco años Susy Dembo tuvo que dejar su país natal, Austria, debido al auge del nazismo, que le quitó su patria y su nacionalidad. Llegó entonces a Bolivia, país que ama porque le devolvió su condición humana. Allí vivió hasta la adolescencia, cuando se radicó en Venezuela y se integró tan plenamente que, escuchándola hablar, es imposible pensar que no es caraqueña. Esa capacidad que tiene para asimilar acentos y culturas se refleja en su obra y en su vida. En Susy no se ve el drama que le partió la infancia; ella es alegre, inquieta, curiosa. Su obra tiene también estas cualidades, unidas a un toque de magia y misterio. 

Susy Dembo se inicia en la pintura en 1960. Dos años más tarde incursiona en el esmalte. En 1972 comienza a realizar grabados y en 1988 incursiona en el vidrio. Su obra, sin embargo, es una unidad, y quizá el secreto sea que todo lo hace con la misma pasión y el mismo talento.

En su taller de Prados del Este en Caracas, tomando té del Tíbet y comiendo exquisitos quesos venezolanos, charlamos una mañana de sol bajo la mirada atenta de sus últimos cuadros.



Diosa del Àvila, Susy Dembo 2010

 
 
- Susy ¿cómo fueron tus inicios?


- Yo empecé pintando piedras en el mar, como todas las locas, en el club Puerto Azul. Las piedras eran muy bellas pero a la vez un poco rupestres, así que busqué un taller de esmaltes y encontré el de Francisco Porras, allí estudiaba cuando tenía plata y cuando no, estudiaba en el Taller Libre de Arte. Fui una buena esmaltista y mis esmaltes gustaron muchísimo. Pero después la inquietud me llevó, en el año 1971, a estudiar grabado en la Universidad Simón Bolívar y con la Nena Palacios. También estudié con Luis Chacón y muchos años más tarde con Candido Millán aprendí la técnica del vidrio. Pero el grabado tomó prácticamente quince años de mi vida.


- ¿Estudiando o realizándolos?


- Ambas cosas, porque tú no puedes hacer grabados sin estudiar, porque es una técnica química perfecta. Si tú quieres una limpieza absoluta y perfección, que me costó mucho adquirirla, tienes que hacerlo como Dios manda, con una prensa, con una mesa de grabado, con todos los utensilios, agua para remojar en una bañera, papel secante y todo lo demás. Eso toma mucho tiempo.


- Quince años dedicada al grabado, en donde obtuviste grandes reconocimientos. ¿Cómo fue tu tránsito hacia la pintura?


- En realidad yo siempre pintaba. Estudié con Francisco y Pilar Aranda, mis profesores españoles, y entonces lo que yo pintaba era bodegones porque no tenía el conocimiento para hacer otra cosa. Ellos me dijeron que los bodegones no eran suficientes, que ellos me veían a mí la figura humana. Pero yo no quise incursionar en esa área, porque es muy difícil y yo no quería arriesgarme. Entonces seguí con el esmalte y los bodegones, paisajes del Ávila. Pero después me dediqué por completo al grabado y no pinté más ni tampoco seguí haciendo esmalte.

- Te enamoraste del grabado.

- Sí, porque es alquímico, es mágico y es oscuro y tú tienes que trabajar muy duro para tener una satisfacción y siempre es, para mí, muy misterioso. Es como trabajar en un taller en el Siglo XVI.

(...)

Caracas, julio 2004


Fragmento. Entrevista completa en: 


 De venta en Amazon


Julio Cortázar, escritor argentino: "Un día en mi vida es siempre una cosa muy hermosa, porque yo me siento muy feliz de estar vivo".

Esther Dita Kohn de Cohen, fundadora del Espacio Anna Frank, mecenas de la cultura venezolana, creadora del libro Exilio a la Vida, sobrevivientes judíos de la Shoá: (en el Holocausto, la familia) "eran más o menos unas 500 personas; no sabemos con exactitud cuántas fueron asesinadas, eso fue terrible”.

Julio Emilio Moliné, cineasta estadounidense, co-director de “Joan Baez in Latin America: There but for fortune”, (1981) documental filmado clandestinamente durante la gira de Joan Baez para apoyar a las víctimas de las dictaduras de Argentina, Chile y Brasil: “Joan recibió amenazas de muerte, fue prohibida y perseguida…”.

Nava Semel, escritora israleí: And the Rat Laughed con Jane Fonda (entrevistas) y dos textos en español: "Un paseo con Jane Fonda" y un fragmento de And the Rat Laughed.

Rolando Peña, artista multimedia venezolano: "Bautizamos al grupo en una bañera, y el padrino fue Andy Warhol".

Elisa Lerner, escritora y dramaturga venezolana: “La soledad es la patria del escritor”.

Susy Dembo, artista plástica austríaca-venezolana: "El grabado es alquímico, es mágico".

José Pulido, poeta, escritor y periodista venezolano: “Soy como un náufrago abrazado a su lengua”.

Carlos Giménez, director teatral argentino-venezolano, gerente cultural, fundador del Festival Internacional de Teatro de Caracas y del grupo Rajatabla: “Nuestro país es el imperio de los hechos consumados, de la cultura de facto".

Beatriz Iriart, poeta argentina “A los 10 años yo ya era una anciana. Escribir poesía fue una manera de transmutar ese dolor".

Dinapiera Di Donato, poeta: venezolana: "La imaginación hace versiones de la vida pero la vida no la puedo entender sin una versión”.

María Lamadrid, activista argentina, fundadora de "África Vive": “Nosotros somos los primeros desaparecidos de Argentina”.

Mariana Rondón, cineasta: venezolana, directora de la película "Pelo Malo": "En mi infancia creía que el cine era una sola película, El Submarino Amarillo".

Roland Streuli, fotografo suizo-venezolano: “Mi vida es color, yo no soy una persona opaca ni blanco y negro”.

Luisa Richter, artista plástica alemana-venezolana: “La creatividad es enigmàtica. La vida es enigmática”.

Sonia Zilzer, socióloga venezolana, coordinadora del libro Exilio a la Vida, sobrevivientes judíos de la Shoá: “La memoria es el camino a la identidad”




Viviana Marcela Iriart (1958) es una escritora y entrevistadora argentina-venezolana.  Estudió un año periodismo en La Plata, Argentina, pero por ser pacifista fue exiliada por la dictadura argentina en 1979. Venezuela le dio asilo y a los 4 meses realiza su primer reportaje profesional a los 21 años... a Julio Cortázar, entrevista incluída en este libro.


Ha publicado novelas, obras de teatro y tres libros sobre Carlos Giménez: ¡Bravo Carlos Giménez!, Carlos Giménez el genio irreverente y María Teresa Castillo-Carlos Giménez-Festival Internacional de Teatro de Caracas 1973-1992 y la novela La Casa Lila
Fundadora de la editorial Escritoras Unidas &  Cía. Editoras y del blog de cultura del mismo nombre.


ENTREVISTAS, con diseño gráfico de Jairo Carthy, está a la  venta en AMAZON en versión papel y ebook:  ENTREVISTAS

SUSY DEMBO en el libro ENTREVISTAS de Viviana Marcela Iriart: "El grabado es alquímico, es mágico", Ed. Escritoras Unidas & Cía. Editoras (2025)





Julio Cortázar, escritor argentino: "Un día en mi vida es siempre una cosa muy hermosa, porque yo me siento muy feliz de estar vivo".

Susy Dembo, artista plástica austríaca-venezolana: "El grabado es alquímico, es mágico". 

Esther Dita Kohn de Cohen, fundadora del Espacio Anna Frank,  mecenas de la cultura  venezolana, creadora del libro Exilio a la Vida, sobrevivientes judíos de la Shoá: (en el Holocausto, la familia) "eran más o menos unas 500 personas; no sabemos con exactitud cuántas fueron asesinadas, eso fue terrible”.

Julio Emilio Moliné, cineasta estadounidense, co-director  de  “Joan​ Baez in Latin America: There but for fortune”, (1981)  documental  filmado clandestinamente  durante la gira de Joan Baez para apoyar a las víctimas de  las dictaduras de Argentina, Chile y Brasil: “Joan recibió amenazas de muerte, fue prohibida y perseguida…”.

Nava Semel, escritora israleí:   And the Rat​ Laughed con Jane Fonda (entrevistas) y dos textos en español: "Un paseo con Jane Fonda" y un fragmento de And the Rat​ Laughed.

Rolando Peña, artista multimedia venezolano: "Bautizamos al grupo en una bañera, y el padrino fue Andy Warhol".

Elisa Lerner, escritora y dramaturga venezolana: “La soledad es la patria del escritor”.


José Pulido, poeta, escritor y periodista venezolano: “Soy como un náufrago abrazado a su lengua”.

Carlos Giménez, director teatral argentino-venezolano, gerente cultural, fundador del Festival Internacional de Teatro de Caracas y del grupo Rajatabla:  “Nuestro país es el imperio de los hechos consumados, de la cultura de facto".

Beatriz Iriart, poeta argentina “A los 10 años yo ya era una anciana. Escribir poesía fue una manera de transmutar ese dolor".

Dinapiera Di Donato, poeta: venezolana:  "La imaginación hace versiones de la vida pero la vida no la puedo entender sin una versión”.

María Lamadrid, activista argentina, fundadora de "África Vive": “Nosotros somos los primeros desaparecidos de Argentina”.

Mariana Rondón, cineasta: venezolana, directora de la película "Pelo Malo":  "En mi infancia creía que el cine era una sola película, El Submarino Amarillo".

Roland Streuli, fotografo suizo-venezolano: “Mi vida es color, yo no soy una persona opaca ni blanco y negro”.

Luisa Richter, artista plástica alemana-venezolana: “La creatividad es enigmàtica. La vida es enigmática”.

Sonia Zilzer, socióloga venezolana, coordinadora del libro Exilio a la Vida, sobrevivientes judíos de la Shoá: “La memoria es el camino a la identidad”


 Viviana Marcela Iriart (1958) es una escritora y entrevistadora argentina-venezolana.  Estudió un año periodismo en La Plata, Argentina, pero por ser pacifista fue exiliada por la dictadura argentina en 1979. Venezuela le dio asilo y a los 4 meses realiza su primer reportaje profesional a los 21 años... a Julio Cortázar, entrevista incluída en este libro.


Ha publicado novelas, obras de teatro y tres libros sobre Carlos Giménez: ¡Bravo Carlos Giménez!, Carlos Giménez el genio irreverente y María Teresa Castillo-Carlos Giménez-Festival Internacional de Teatro de Caracas 1973-1992.
Fundadora de la editorial Escritoras Unidas &  Cía. Editoras y del blog de cultura del mismo nombre.


ENTREVISTAS, con diseño gráfico de Jairo Carthy, está a la  venta en AMAZON en versión papel y ebook:  ENTREVISTAS

 








Susy Dembo en la exposición Hotel Metropole en Austria: "Hay una mujer judía nacida en Viena que alguna vez extravió sus pasos", instalación de Nayarí Castillo y Jacqueline Goldberg / texto de Jacqueline Goldberg, fotografías Joaquín Ojeda Ferrero, Aymara Arreaza, Mara Morillo / Climax, 29/6/2015


Del pasado Nazi al arte venezolano


FOTOGRAFÍAS: JOAQUÍN OJEDA FERRERO / AYMARA ARREAZA / MARA MORILLO


Cuatro vienesas judías perseguidas por el nazismo llegaron a Venezuela en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Sus voces volvieron al lar natal gracias a una obra instalativa creada por las venezolanas Nayarí Castillo y Jacqueline Goldberg, que formó parte de la exposición Hotel Metropole. Dar futuro a la memoria, del Wiener Festwochen 2015



Una de las edificaciones más feas que hay en los alrededores de la Morzinplatz —y quizá de buena parte de la espléndida ciudad de Viena— es el Leopold-Figl-Hof. Se trata de un anodino edificio de apartamentos y locales comerciales en la planta baja. Pinceladas de su historia permiten comprender que la construcción de concreto armado merecía nacer con la cabeza baja, sin esmeros, como un desplante estético. Fue diseñado por Josef Vytiska y construido entre 1963 y 1967.

En ese mismo terreno, a orillas de uno de los canales del Danubio, estuvo el grandioso Hotel Metropole, erigido para la Exposición Mundial de Viena de 1873, diseñado por Carl Schumann y Ludwig Tischler. Con cuatro pisos, estaba decorado con columnas corintias, cariátides y atlas. Fueron célebres su patio interior acristalado y su comedor ricamente decorado, lugar predilecto de renombradas figuras del mundo político y cultural de la efervescente Viena.

En marzo de 1938, poco después del Anschluss —incorporación de Austria a la Alemania nazi— el hotel fue expropiado por la Gestapo para formalizar el más grande y terrible de sus cuarteles. Allí fueron llevados miles de prisioneros —sobre todo políticos, comunistas, socialistas, sindicalistas y judíos— para ser interrogados, torturados y asesinados. Según informes de la Gestapo vienesa, a mediados de diciembre de 1938, había en ese sitial de horrores 21 mil prisioneros y se sabe que más de la mitad de los 22.000 internos que llegaron al campo de concentración de Dachau ese año fueron austriacos provenientes de la Gestapo asentada a la fuerza en el Hotel Metropole. Posteriormente, el edificio fue dedicado únicamente a agrupar a los judíos que serían enviados a las garras de los campos de concentración. Se cuenta que fue de los pocos centros de tortura nazi donde los prisioneros eran sumergidos en tanques de agua.




El otrora Hotel Metropole sufrió severos bombardeos. Al terminar la Segunda Guerra Mundial en 1945, se convirtió en ruinas que fueron removidas en un intento por deshacer la memoria. En 1951 supervivientes de los campos de concentración levantaron un monumento conmemorativo que en 1985 fue reemplazado por un memorial erigido por las autoridades de la ciudad de Viena, en el que se usaron bloques de granito provenientes de la cantera del campo de concentración de Mauthausen. Se colocó una estatua de bronce simbolizando a un superviviente y una inscripción que reza: “Aquí se alzaba la casa de la Gestapo. Fue un infierno para los confesores de Austria. Fue para muchos de ellos el atrio de la muerte. Ha caído en la ruina como el Reino de los Mil Años. Pero Austria renace y con ella nuestros muertos, víctimas inmortales”.




El conjunto residencial Leopold-Figl-Hof fue escogido por el célebre caza-nazis Simon Wiesenthal para trasladar en 1975 su centro de documentación. Allí trabajó casi a diario mientras estuvo en Viena hasta su muerte en 2005, a los 95 años. Esos archivos están hoy en plena mudanza.

En la parte posterior del edificio, en la Salztorgasse, se encuentra el Memoriala las víctimas dela Gestapode Viena. Se trata de una cámara ubicada casi exactamente donde estaba la entrada trasera del cuartel general de la policía secreta oficial de la Alemania Nazi, por donde tantos entraron y jamás salieron. Allí se muestran documentos sobre las actividades de la Gestapo vienesa, así como una lista de 150 prominentes anti nazis arrestados poco después de la invasión a Austria y enviados a Dachau. De ser cierto que los lugares donde hubo sufrimiento conservan pesadas energías, este es uno de ellos. Su excelente museografía e información no frenan las inexplicables ganas de salir huyendo.


Retomar la memoria
Los curadores de la exposición Hotel Metropole. Dar futuro a la memoria —que formó parte del circuito “Into the City” del Wiener Festwochen 2015, clausurado el pasado 21 de junio— escogieron un local muy cercano al antiguo Hotel Metropole, en plena Morzinplatz, para invitar a un grupo de artistas austriacos y extranjeros a explorar la cultura de la memoria y la política de la historia. La idea de Margarethe Makovec, Anton Lederer, Birgit Lurz y Wolfgang Schlag fue revisar, a propósito del emblemático espacio, lo sumergido, lo olvidado y lo reprimido. A través de instalaciones y acciones, los artistas se aunaron al esfuerzo de las autoridades municipales de “hacer frente a la historia”. Para ello los trabajos fueron divididos en cuatro ejes temáticos: La historia reprimida y sitios contaminados; La resistencia y la cultura de la memoria; Expulsión y deportación; y La política de la Historia y áreas de acción.




El momento genealógico

A comienzos de este año, la artista venezolana residenciada en la ciudad austriaca de Graz, Nayarí Castillo, fue invitada por la galería “<rotor> centro de arte contemporáneo”  a formar parte del proyecto “Into the City”. La galería —especializada en arte que se ocupa expresamente de tópicos sociales, políticos, económicos y ecológicos—conoce a profundidad el interés de Castillo por reinterpretar la historia a través de una suerte de arqueología contemporánea que mezcla realidad y ficción. Los más recientes trabajos de la artista han partido de textos tridimensionalizados como una suerte de álbum pop-up para niños.

Así, al ser convocada para la exposición en Viena, Castillo —biólogo con estudios de Artes Plásticas en Caracas y de Arte público en Alemania— recordó la lectura del libro Nosotros los salvados  y del documental Los barcos de la esperanza de Jonathan Jakubowicz. E invitó a quien escribe esta nota a redactar un conjunto de textos que diesen pie a una puesta en escena de lo ocurrido a cuatro mujeres vienesas que lograron huir hacia Venezuela, impulsadas por el antisemitismo y la persecución nazi antes y durante la Segunda Guerra Mundial. El resultado fue un canto a las pequeñas historias que desaparecen entre la tristeza, el miedo y los nuevos paisajes; una aproximación estética que reconstruye fragmentos de la identidad silenciada por el Holocausto.



“He tenido la suerte de ser invitada a participar en proyectos donde debo interpretar una historia con la que no he tenido contacto directo, a sabiendas de que todas las historias son universales. A pesar de vivir en Graz carezco de la ‘culpa social’ con la que conviven muchos austriacos. Y eso para los curadores era importante por ser otro punto de vista. En este momento se está analizando mucho la relación de Austria con la Shoá, pues es una historia no conversada, no tratada a fondo como sí se ha hecho en Alemania, donde prevalece una conciencia social y gubernamental en relación a la Shoá”, señala Castillo.



Por otra parte, a Castillo llamó la atención la ausencia femenina tanto en el libro como en el documental. “La historiografía es masculina. Y yo quería indagar en voces femeninas, que además son las que transmiten la herencia judía. Esto, además, tiene mucho que ver con el colectivo de mujeres artistas al que pertenezco en Graz, con el que buscamos la mirada femenina de la historia y de esos gestos que por cotidianos suelen no registrarse”, persiste.

Voces, espacios y piezas
La instalación, titulada Hay una mujer judía nacida en Viena que alguna vez extravió sus pasos, se materializó desde los testimonios de Lily Klaber de Halasz (1921); Lily Goldberg de Jacoby (1922); Suzanne Kobler de Iglicki (1934); y Vivian Dembo (1953). Las dos primeras nacieron en Viena y llegaron a Venezuela siendo jóvenes, la segunda partió muy niña en el célebre barco Caribia y sus recuerdos son borrosos. Y la última, nacida en Venezuela, tomó recuerdos de su madre, la artista plástica vienesa Susy Scheweinburger de Dembo. A partir de cada una de estas voces en primera persona y de textos poéticos sobre sus historias, Nayarí Castillo realizó una pieza que simbolizaba algún elemento de su travesía. Mientras tres de las piezas de la instalación permanecían dentro de la galería, cada jueves, a las dos de la tarde, una de ellas era intercambiada y dejada sobre un extraño pedestal en la transitada Morzinplatz, frente al cual se escribió sobre el piso un texto de 36 palabras: “En este piso. Tantos pasos. Viejos y nuevos pasos. Sufridos, culpables. Nombrados, silenciados. Piso de intemperies, botas, gritos, mujeres que partieron con la niebla. Piso de no ver, de sopesar aquello que sin remedio pasó. Pasa.”

“Me interesaba la idea de anti monumento, el que una obra que puede estar dentro, también puede estar afuera, en el espacio público, lo cual supone exponer el trabajo a la intemperie, a una percepción diferente, a situaciones que no controlo. De hecho, el mismo día que se montó en la plaza la primera de las piezas, la misma fue vandalizada. Contenía peonías que viajaron desde Venezuela y dieciséis kilos de café brasileño. El café fue robado y hubo que reemplazarlo en unas pocas horas. El resto de las piezas no sufrió daño alguno”, acota Castillo.

Todos los textos fueron traducidos al alemán por la reconocida escritora Fernanda Krahn Uribe —nacida en Nueva York, criada entre Chile y España y residenciada en Graz—, quien no por casualizad está muy vinculada a Venezuela: sus padres, el dibujante Fernando Krahn y la escritora María de la Luz Uribe, son autores de viarios libros publicados por Ekaré, editorial fundada por su tía, Verónica Uribe.





Mi viaje a Austria fue posible gracias al invalorable apoyo de “<rotor> centro de arte contemporáneo”, la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela, la Unión Israelita de Caracas y la Asociación Israelita de Venezuela.


Dice Lily Klaber de Halasz

—Mi papá tenía dos hermanos, Leo, que murió en la guerra y Paul, a quien le quedaron pedazos de granada incrustados en el cuerpo y siempre sufrió por eso. Paul emigró a Venezuela en 1938, así que desde niña soñé que un día viajaría a Caracas. Las cartas que mandaba el tío llevaban una sola estampilla con el mapa de Venezuela. Una vez —poco antes de que llegaran los nacionalsocialistas a Austria— mi tío Paul regresó a Viena con dos piñas, una planta de caucho, un mono y jalea de guayaba. Regaló todo a sus amigas y solo las dos piñas se quedaron en casa de mi abuela. Yo preguntaba cuándo íbamos a comer las piñas, que eran algo muy preciado en Austria y que solo se veían como adorno en la tienda de delicatesen. Ella decía ‘vamos a esperar, porque la tía no la ha visto’. Cuando por fin decidieron comer las piñas, estaban podridas.


Dice Lily Goldberg de Jacoby

—Cuando la guerra acabó y llegaron los rusos, mi mamá y yo salimos de Plaszow. En las carreteras solo se veían personas y caballos muertos. Entramos en los apartamentos donde habían vivido alemanes, nadie quería dormir de nuevo en barracas. En las despensas había comida.Hasta yo me llevé potes con grasa de cochino. Mi mamá no quería comer, porque jamás en su vida había comido cochino, pero no teníamos otra cosa que pan y esa grasa. Mi mamá y yo volvimos a Viena, pero no quedaba nadie de la familia. Andábamos con lo puesto. En mi casa vivía el conserje, que era comunista. Solo nos devolvió una cama. Y mi mamá y yo cargamos esa cama por toda Viena hasta conseguir una habitación.


Dice Suzanne Kobler de Iglicki

—Lo poco que hay en mí de Viena, no sé si son recuerdos propios o tomados de fotografías. Mi memoria está hecha de fragmentos. Recuerdo que desde una pequeña ventana de mi casa se veía la Noria Wiener Riesenrad. Recuerdo también que una noche en el barco, en medio de una tempestad, los platos del comedor volaban por el aire y caían hechos pedazos. Sólo eso.

Dice Vivian Dembo

—Mi madre, Susy Dembo, huyó de Viena junto a mis abuelos en 1939, poco después de la difícil Kristallnacht. Llegaron a Bolivia y en 1946 viajaron a Caracas. Mis hermanas y yo crecimos en una cotidianidad absolutamente vienesa que nos marcó para siempre, con un ambiente cultural muy importante que giraba en torno a la música, los libros, los recuerdos y rica comida. Mi infancia son recuerdos de una Viena deliciosa vivida desde el trópico. Había en casa de mis abuelos la sensación de pertenecer a la comunidad vienesa, de que si abríamos la puerta, afuera estaba Viena”.

En la sala expositiva, junto a las obras, como parte de la instalación, sólo estuvieron los textos poéticos y las dolorosas interrogantes con las que concluyen. Las historias se las llevó cada visitante en un pequeño sobre numerado: ¿Cómo explicar que el mar se lo traga todo? ¿Cómo vigilar la puerta que alivia las esperas? ¿Cómo decir calamidad tras la sonrisa? ¿Cómo explicar que las edades se van poblando de inadmisibles esperanzas? ¿Cómo atrapar aquello que dejamos de ser? ¿Cómo habitar la desmemoria, el instante de reconocernos ajenos para siempre? ¿No es acaso éste un tiempo de entregar lo incesante, ésta la plenitud que sin saber olvidamos?




Jacqueline Goldberg
fotografías Joaquín Ojeda Ferrero, Aymara Arreaza, Mara Morillo 
Climax, 29/6/2015


Fuente: El Estimulo

"Susy Dembo Gráfica y Pintura", Galería Durbán Segnini / El Nacional, Caracas 26 febrero 2011






Foto: Ernesto Morgado


Susy Dembo cerrará el ciclo

Susy Dembo bajará la santamaría de la Durban Segnini el domingo, a partir de las 11:00 am, con una selección de sus gráficas y pinturas. La muestra curada por Bélgica Rodríguez la integran obras realizadas entre 1960 y 2001, entre ellas los grabados ecológicos que la artista realiza con materiales como caraotas, granos de arroz, café y azúcar. La creadora de origen austríaco propone una reinterpretación de la pintura egipcia, de la cual copia posturas, personajes y miradas sobre fondos multicolores. "Es un honor cerrar el ciclo de una galería que siempre defendió a los artistas", dice.


El estancamiento del mercado y circunstancias personales llevaron a César Segnini a tomar la decisión de terminar con la actividad expositiva de la galería. 

Jesús Soto, Roberto Matta, Oswaldo Vigas, Humberto Jaimes Sánchez, Mateo Manaure y Marco Miliani fueron algunos de los huéspedes ilustres de las paredes y pedestales de la galería Durban Segnini durante cuatro décadas. Desde esta semana, sus obras y las de otros artistas reposan en cajas, listas para abandonar la quinta blanca de dos pisos en la que habitaron dos generaciones de creadores.


La sede de Las Mercedes será entregada a finales de marzo a sus nuevos dueños. Con la venta de la casa culminará la actividad expositiva de Durban Segnini, mas no su trabajo comercial. Las operaciones de compra y venta de arte se llevarán a cabo desde un anexo que César Segnini rentó en el noreste de Caracas. A pesar de la crisis, aún cuenta con un nutrido inventario, en especial de obras abstractas. "Las galerías no cierran, siguen existiendo aunque cambien de nombres y de espacios", dijo el galerista hace seis meses a El Nacional.

El estancamiento del mercado y circunstancias personales lo llevaron a tomar la decisión de redefinir el perfil de su negocio, que desde 1994 cuenta con una sede en Miami, Estados Unidos, y que alguna vez contó con sucursales en Barquisimeto, Maracaibo y Madrid, España.

Artistas y críticos coinciden en que la ciudad perderá un espacio expositivo de gran tradición. De inauguraciones multitudinarias como la del chileno Roberto Matta en 1998, la galería pasará a mostrar piezas en , y eventualmente intentará colar muestras en otros locales. "La Durban Segnini vive una transición, con la esperanza de que vengan tiempos mejores", señala el crítico Perán Erminy, que colaboró con las curadurías y textos de varias exposiciones de la sala.

La galería hizo del arte abstracto-geométrico y constructivista el sello de sus exhibiciones, aunque los informalistas, gestualistas, expansionistas y conceptualistas lograron colar sus propuestas. También fue un importante punto de encuentro de la intelectualidad, pues varios miembros del grupo El Techo de la Ballena eran asiduos a sus espacios, entre ellos el escritor Adriano González León, a quien Segnini rindió un homenaje póstumo en 2008.

Oswaldo Vigas expuso allí en varias ocasiones, y aún recuerda las inauguraciones atiborradas de escritores, periodistas, críticos, coleccionistas y curiosos. "Esa galería fue un baluarte del arte nacional, la más importante de Caracas durante una época. Todos los grandes pintores venezolanos y extranjeros pasaron por sus salas".

Erminy define la Durban Segnini como una galería memorable. "Es la más importante de la historia contemporánea de la plástica, pues ha jugado un papel fundamental en la difusión del arte venezolano y latinoamericano. Su trabajo se caracterizó por la presencia constante de maestros, entre ellos varios cubanos, como Agustín Cárdenas. Su situación es uno de los tantos síntomas del deterioro cultural del país. El mercado se vino abajo y con él las galerías, de las que ahora también se espera que asuman las responsabilidades de los museos".


Carmen Víctoria Méndez
El Nacional
Caracas
26 de febrero de 2011


Fuente: El Nacional /  Facebook







Desde el 27 de febrero y durante el mes de marzo de 2011
Susy Dembo invita a su exposición gráfica y pintura

La reconocida artista plástica de la comu­ni­dad inaugura su más reciente muestra in­dividual en la Galería Durban Segnini, ubi­ca­da en la calle Madrid, entre Caroní y Nueva York, de Las Mercedes.



Dembo ha participado en salones de arte en Hebraica en los años 2004, 2008 y 2009, y en varias exposiciones colectivas en el Cen­tro de Bellas Artes de Maracaibo, la Asocia­ción Humboldt y la UIC, entre otros, durante la última década, además de diversas expo­si­cio­nes individuales.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...